Anton van den Wyngaerde fue un dibujante flamenco que por encargo de Felipe II se dedicó a documentar a la perfección nuestros pueblos y ciudades. En el año 1570 hace lo que va a ser el primer documento gráfico de la Zamora del siglo XVI.
Si te fijas bien, aparecen muchísimos elementos de los que hemos hablado en la guía de Zamora.
Hay otras edificaciones que también han perdido parte de sus elementos constructivos, como por ejemplo la antigua torre del reloj de la catedral o las torres del castillo.
Si continuas el trazado de la muralla, puedes ver todos los cubos y puertas desaparecidas del segundo recinto amurallado, a este de la ciudad antigua: la puerta de San Torcuato, la puerta de Santa Clara, la puerta de San Pablo…
Ahora te toca a ti ir haciendo zoom sobre la imagen e ir buscando todos los lugares o elementos constructivos desaparecidos de la ciudad de Zamora. ¿Lograrás encontrar la desaparecida torre de la iglesia de San Leonardo? ¿La puerta de San Simón o puerta del Pescado?
Felicidades Beatriz, me encanta tu publicación por aspirar con éxito editorial a los objetivos en una publicación breve.
Ojalá pudieras hacer algún trabajo como éste en el norte de Palencia, abordando los eremitorios rupestres. No hay mucho publicado, pero el interés por la investigación y la pedagogía me hace soñar con esperanza en que puedes ser la persona idónea para la investigación del patrimonio histórico en Castilla y León para ofrecerlo pedagógicamente.
Soy riojano interesado por la evolución de la vida consagrada en el norte de España: eremitas, monjes, etc.